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Hoy.

He sido tantas cosas para tí, y lo sé.

He sido luz y he sido sombras.
he sido lágrimas y risas.

He sido paz y turbulencia, 
y he sido compañía 
más (espero) de lo que he sido ausencia.

Te he hecho sentir calor.
Te he hecho sentir vergüenza.

He sido tu distorsionada imagen en el intangible espejo,
no en el que lo corto se hace largo ni lo angosto se hace ancho
sino en el que lo joven se hace viejo.

Pero hacerme viejo 
en tu vida, 
eso ha sido, te lo juro, un privilegio.

Estrofa olvidada.

-J.

Noble héroe, villano malnacido,
o personaje menor y sin sentido.
Qué dirá de mí, quién habré sido,
cuando el libro de tu vida sea leído?


Gone with the sun.

J.

No light and no warmth,
they're gone with the sun,
while I am still here
in the flesh and the bone,
and gone is the trust
you had in me once...
but die if I must
i'll earn one more chance.

Luciérnagas.



J.

Volamos;
yo alrededor de ti, tú alrededor de mí.
En la profundidad silente de la noche
reconocemos nuestros brillos pulsantes,
inconfundibles, y nos acercamos
a ver si el otro todavía está ahi...
sin saber si el siguiente giro
será el último
antes de encontrar solamente oscuridad.


"Solo"



"Solo"
Edgar Allan Poe

Desde niño, nunca fui como los otros.
Nunca ví lo que otros vieron.
Mis pasiones florecieron no en primavera común.
Ni tampoco fue común la fuente de mi penar.
Yo no pude despertar mi corazón
con la misma melodía que otros sí.
Y todo lo que amé, lo amé yo solo.
Entonces, en mi infancia
-- en el orto de una vida tempestuosa-- de ahí surgió,
de profundos bien y mal, el misterio que aún me ata.
Del torrente, o de la fuente,
Del rojo risco en la montaña.
De ese sol que me rodeó con su dorado otoñal,
y del rayo celestial que volando me pasó.
Desde el trueno y la tormenta, y una nube que ví.
(cuando el cielo entero era azul)
adoptando aquella forma... de un demonio, para mí.

Sol de Monterrey

Hace varios meses ya que grabé este poema y lo acompañe con estas imágenes, pero apenas me doy cuenta que nunca lo puse aquí. Conocí esta obra de Alfonso Reyes hace poco más de 20 años. Por aquellos ayeres las transmisiones diarias del Canal 13 de Imevisión terminaban poco después de medianoche con un video precisamente de esta poesía. Lamentablemente no lo he podido encontrar, y a falta de alguna interpretación en YouTube que yo juzgara digna de él, me atreví a hacer la propia.





El Cristo en tu ventana.

-J.

Recordando tu sonrisa reencontré serenidad,
y colgando de mi cuello una cruz me aconsejó
hablarle al Cristo en tu ventana, suplicarle, por piedad,
que te cuide y te proteja; lo que no pude hacer yo.

Que te vele en tus sueños, en los que a veces me cuelo,
que te aparte del alcance de quien te quiera hacer daño.
Que cuando sientas dolor, en él encuentres consuelo,
y si un día te sientes sola te recuerde que te amo

Y que te extraño.


Perdónanos Señor...


J.


Perdónanos Señor, que peor que Pedro
siendo injustos y egoístas te negamos.
Perdónanos Señor, somos Pilatos.
Del dolor de los demás nos deslindamos.

Perdónanos Señor pues somos Gestas,
en mitad de la tragedia te increpamos.
Perdónanos Señor que igual que Judas
por hipócrita codicia traicionamos.

Perdónanos Señor ¿Cuánto ha pasado?
Dos milenios sin probar que algo aprendemos.
Perdónanos Señor ¿Cuánto ha pasado?
Y aún tus hijos no sabemos lo que hacemos.

Adiós Invierno.

Adiós Invierno.
J.

Di adiós Invierno, es estéril resistirnos;
ya los tiempos son de sol, de niños, de bullicio,
días de esperanza renovada y de optimismo;
los de silencio y de nostalgia han concluído.

Volverás, empero, un día y traerás detrás
al viento, traerás lluvia, traerás frío.
y entonces volverán las noches largas
que quizá otra vez, tal vez, tendrán sentido.



Invierno, Las Cuatro Estaciones, de Vivaldi

"El Laberinto"

El Laberinto
Jorge Luis Borges

Zeus no podría desatar las redes de piedra que me cercan.

He olvidado los hombres que antes fui;
sigo el odiado camino de monótonas paredes que es mi destino.

Rectas galerías que se curvan en círculos secretos al cabo de los años.
Parapetos que ha agrietado la usura de los días.

En el pálido polvo he descifrado rastros que temo.
El aire me ha traído en las cóncavas tardes un bramido...
o el eco de un bramido desolado.

Sé que en la sombra hay Otro,
cuya suerte es fatigar las largas soledades
que tejen y destejen este Hades...

y ansiar mi sangre
y devorar mi muerte.

Nos buscamos los dos.

Ojalá fuera
éste el último día de la espera.





Gracias Benito, dondequiera que esté.

Melancolía

Melancolía
Ruben Darío

Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
Voy bajo tempestades y tormentas
ciego de ensueño y loco de armonía.

Ese es mi mal. Soñar. La poesía
es la camisa férrea de mil puntas crüentas
que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
dejan caer las gotas de mi melancolía.

Y así voy, ciego y loco, por este mundo amargo;
a veces me parece que el camino es muy largo,
ya veces que es muy corto...

Y en este titubeo de aliento y agonía,
cargo lleno de penas lo que apenas soporto.
¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?


Melancolía - Edvard Munch (1891)

"Las Cosas"

Las Cosas
Jorge Luis Borges

El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.


Otoño

"Otoño"
Octavio Paz

En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!

Busco unas manos,
una presencia, un cuerpo,
lo que rompe los muros
y hace nacer las formas embriagadas,
un roce, un son, un giro, un ala apenas;
busco dentro mí,
huesos, violines intocados,
vértebras delicadas y sombrías,
labios que sueñan labios,
manos que sueñan pájaros...

Y algo que no se sabe y dice «nunca»
cae del cielo,
de ti, mi Dios y mi adversario.


"Paisaje de Otoño con cuatro árboles" - Van Gogh