Fotocartón del día.

El día de ayer se hizo pública la más reciente cifra oficial de víctimas en actos violentos relacionados al narcotráfico en México, desde el inicio de la administración federal en Diciembre de 2006, y es de 28,000 muertos.

Ayer también, durante el segundo día del Díalogo por la Seguridad, Evaluación y Fortalecimiento, el Presidente Calderón aceptó la importancia de debatir sobre una posible legalización de las drogas.


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Así pues al gobierno federal "sólo" le tomó casi 4 años y 28,000 muertos para manifestarse dispuesto a debatir el tema de la legalización. A ver si se apuran ahora a tomar el tema con seriedad en el Congreso para definirnos de una vez.

Legalización de la venta o penalización del consumo, pero quedarnos así, como hasta ahora, no hará mella en el mercado de la droga en nuestro país.

Sea cual sea el camino que tomemos tendremos que tener muy claro que, en mi opinión, el grave problema de violencia que vivimos no terminará sólo por eso. La crisis de seguridad en México ahora va mucho más allá del tráfico, venta y consumo de droga.

Muy lamentablemente.

Agosto y todo lo que sigue. III

Hace 5 años publiqué una entrada aquí en el blog con ese nombre, tomado del título del álbum debut de la banda alternativa californiana Counting Crows: "August and everything after". En aquel entonces expliqué cómo la llegada de este mes marcaba para mí el inicio de mi temporada favorita del año, y como Agosto era significativo para mí por diversos motivos.

Hoy lo sigue siendo. A aquellos motivos que hacían de éste un mes especial se han ido sumado otros, poco a poco, experiencias con personas cuyas vidas me resultan ahora de una importancia inigualable.

La última ocasión que el tiempo se detuvo aquí no fue una buena época. Cuando en 2009 aquel cuatrimestre terminó y empezó el 2010, me sentía en el peor momento de mi vida. Estancado, sin rumbo ni propósito, físicamente muy disminuido, y solo.

Ahora vuelvo a encontrarme en este momento del calendario pero mi condición espiritual es diferente. Hace mucho que no sentía enfoque y propósito, que no me sentía en el rumbo correcto. Incluso aunque físicamente sigo luchando por superar el difícil trance que vivo, desde hace más de 3 años, hay otros aspectos físicos que antes me preocupaban en los que al parecer me encuentro mejor que nunca. Esto último, en particular, representa una gran oportunidad que felizmente agradezco tener y que deseo con toda el alma aprovechar.

Tengo cierta idea de algunas de las cosas que vendrán en los siguientes cuatro meses y también la esperanza de que tanto ustedes, aquellos que siempre están cerca, como yo vivamos experiencias enriquecedoras, que nos hagan sonreir, que nos hagan crecer como personas y nos acerquen a cada uno de nosotros a la felicidad, como cada quien la concibamos.

En lo personal probablemente también habrá momentos duros, cosas difíciles.

Y..?

Veo, con la mayor claridad y nitidez que he tenido en los últimos años, que... chingada madre, esto de estar vivo... es maravilloso.

Es ma-ra-vi-llo-so.


Lo perfecto.

Hace más de dos años escribí esto y lo olvidé; en aquel entonces estaba alejado de este blog, ahora lo he encontrado por casualidad, guardado en un viejo correo electrónico que me envié a mí mismo y deseo ponerlo aquí, con el resto de mis letras que he sentido que vale la pena compartir.
Irónico, no? Después de todo siempre sabemos que no hay nada perfecto en esta vida. En verdad no envidio a aquel que se pasa la vida buscando la perfección de las cosas, y menos aún si lo que busca es la perfección en las personas.

Por otro lado el perfeccionismo parece ser una característica ampliamente aceptada como cualidad pero, como todas las cosas en la vida, tiene un costo. A veces dicho costo es dejar pasar oportunidad tras oportunidad, persona tras persona, porque sus defectos nos pesan demasiado o sus virtudes no nos complacen lo suficiente.

A pesar de parecer un cliché ordinario es cierto que aún la más bella de las rosas también tiene espinas. Y si te la encuentras? La tomarías a sabiendas del riesgo de salir herido? La dejarías, sin saber si mañana te preguntarás a que habría olido y como se habría sentido contra tu rostro?

Jamás podremos ponernos de acuerdo en lo que es la felicidad, pero en una cosa concordaremos... y es que no conozco a nadie que no quisiera conseguirla. Creo firmemente que todos podemos hacerlo, con lo que somos, con lo que tenemos... y sin lo que nos falta.

Quién de nosotros, sin embargo, no tiene memoria de lo que es un día perfecto? Ese momento en que todo parece estar en su sitio, cuando todo está bien y quisiéramos que el tiempo se detuviera para siempre, para permanecer ahí en ese lugar, con esa persona. Y por qué fue perfecto? Lo fue sólo por sí mismo, o porque nosotros realmente quisimos que lo fuera?

Yo? Mi belleza le tocará a otros juzgarla, pero sé que tengo lo que me parecen grandes y agudas espinas. Aún así anhelo esa imperfecta, pero verdadera, felicidad y abrazaré su imperfección porque me dará algo en que trabajar todos los días, para probar merecerla, mientras respire aire de este mundo.

Irónico, no? Después de todo siempre he sabido que nada es perfecto en esta vida.

Excepto cuando pasa por los ojos del corazón.